Jussi Vaananen y Katja Koukkula son los ganadores la primera edición del festival de Eurovisión de baile.
He de decir que no me sorprende, aunque tampoco soy quién para hablar, pues no vi el concurso entero. Por coincidencia, más que otra cosa, me topé, mientras esperaba para salir, con el concurso en la televisión. Siempre me ha gustado el baile, aunque no es algo que siga a menudo o tenga especial conocimiento sobre el tema, así que me puse a verlo. Vi cuatro parejas de bailarines, todos ellos maravillosos, pero una pareja me llamó la atención sobre el resto: los finlandeses.
Su baile me pareció increible. Con esa sobria indumentaria, fueron capaz de transmitirme más que las otras parejas. Las miradas, los gestos, los movimientos... todo estaba controlado de tal manera que no mentiría si dijera que una extraña sensación, mezcla de pasión, fuerza y tristeza me embriagó mientras lo veía. Todo ello, acompañado por una canción de Metallica versionada por los también finladeses, Apocalyptica.
Hoy he buscado videos de otros participantes a quienes no tuve oportunidad de ver, y me han parecido verdaderas obras de arte. Algo increíble, que no es capaz de realizar cualquiera, pero sigue siendo la pareja finlandesa la que más ha conseguido penetrar en mí.
Siempre me ha gustado el arte. ¡Me encanta el arte! Y más, desde que en el colegio tuve esta asignatura. Creo que hay cosas que cuanto más las comprendes, más te gustan, te atraen, te atrapan. No es lo mismo contemplar una catedral sin saber nada acerca del gótico, que una vez que sabes lo que es un arbotante, una bóveda de crucería o eres capaz de distinguir un estilo artístico de otro.
Hoy me he topado por internet con un cuadro que siempre me ha gustado. Sé que es del período romántico, que su autor es Caspar David Friedrich, pero no sé por qué, nunca he buscado otras obrasde él. Hoy ha sido el día que he cambiado eso, y hoy ha sido el día en que más me ha fascinado este hombre.
Me he enterado de que quiso suicidarse, y no se, tal vez me equivoque pero es un dato que me dice mucho de sus obras. Paisajes alegóricos que representan la inmensidad del mundo, un mundo grande en el que nosotros somos pequeños y parecemos estar solos. El cielo parece atrapar a los personajes, un mundo extenso, sin limite, lleno de color y a la vez tan solitario. Inconmensurable, romántico.Las luces, las sombras...in inmensidad.
Hoy comienzan los San Fermines. Amigas mías estarán, o han estado mejor dicho, en el centro de esa plaza tan pequeña (porque en realidad es diminuta) saltando y gritando, esperando con ansia el cohete que da comienzo a una de las fiestas más internacionales que tenemos, por no decir la más internacional. El domingo tendré oportunidad de ir, verlas y disfrutarlas con mis propios ojos.Teniendo en cuenta que estudio allí, creo que puedo permitirmelo jeje.
Buscando no sé el qué por internet, he dado con la página de la agencia Magnum. Dentro he encontrado un archivo de fotos hechas en Pamplona durante esats fiestas, y qué mejor momento que este para ponerlo aquí y que disfrute la gente.Hay tanto fotos viejas, como nuevas. Una obra para los amantes de la fotografía, y para esos a los que les gusta recordar. Fijaos bien, es posible que aparezcais en alguna ^^
Cuando pienso en la soledad, suelo recordarun par de cuadros de Edward Hooper. Hooper fue un pintor de estilo Realista estadounidense educado en el gusto de una pintura nítida y limpia. En sus viajes por Europa entró en contacto con otras corrientes como el impresionismo, el romanticismo inglés, Rembrandt, Manet... aunque permaneció prácticamente ajeno a las vanguardias europeas. Sus pinturas muestran paisajes típicos americanos cargados de melancolía,silencio y soledad,conseguido, en parte, gracias a un especialjuego de luces.